La verdad de las preciosas es que siempre están lejos
Son más grandes y potentes que la tristeza plena
Lo justo de la felicidad de ellas, es su seguridad
Las horas de sus peleas, son los cansancios del odio.
El sol cubre a las preciosas, tranquilas.
Roban de las otras muchachas los colores del ave.
Quédate conmigo preciosa, vete al sueño de los dos.
Que no se hable más preciosa, en la banca están tus colores
La verdad de las preciosas es que siempre están lejos
Menos a la que espero en éste banco,
Resguardando su sol.-

